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¿Cómo afectaría un cambio de gobierno a favor de los partidos opositores en Venezuela: ¿a Cuba, a su barrio, a usted personalmente?

  La pluma en el tintero    Bayamo.M.N. Granma.
 
¿Cómo afectaría un cambio de gobierno a favor de los partidos opositores en Venezuela: a Cuba, a su barrio, a usted personalmente?
  “Invasores no somos: somos hermanos.”
 
Por: Lic. Salvador Escandell Guerra.                        
    El 30 de octubre del año 2000, bajo el sello del Convenio Integral de Cooperación Cuba -Venezuela(CIC) ― y su Ademdúm el 12 de agosto del 2001 se integraron per se, programas y proyectos en las ramas agropecuarias, cultura, educación, deporte, energía, militar, minería y de salud. En ese marco, Venezuela acordó proveer bienes y servicios que comprenden asistencia y asesoría técnica ― provenientes de entes públicos y privados ― así como el suministro de crudo y derivados del petróleo a Cuba hasta 53 mil barriles diarios de petróleo en condiciones preferenciales bajo un esquema de financiamiento mixto: corto ― con una tasa de interés del dos por ciento flat aplicable a noventa días contados desde el día del conocimiento de embarque  ―  y largo plazo ― período de quince años con dos años de gracia, quince pagarés con vencimientos anuales a partir del tercer año consecutivo, los intereses de los dos primeros años se capitalizan y formarán parte de del capital a ser considerado en los quince pagarés. La tasa de financiamiento de largo plazo es de dos por ciento ―. El gobierno venezolano siempre ha estado interesado en participar en planes de exploración petrolera en la isla, así como la asociación estratégica entre ambos países que ayudó a reactivar la refinería de la ciudad cubana de Cienfuegos. Antes de la vigencia del convenio, Cuba compraba 100 mil barriles de crudos diario, de los cuales casi la mitad correspondían a importaciones provenientes de Venezuela. El suministro de hidrocarburos subvencionado a la isla dentro del convenio, ante las irregularidades y volatilidad de los precios del mercado petrolero internacional, sirvió de complemento ex professo, a la producción nacional con aproximadamente entre 20.000 a 26.000 m3, sin costo, por un total de $ 6-8 mil millones de dólares hasta el 2020. Las ventas se calculan sobre las bases de un esquema de financiamiento mixto de corto y largo plazo, utilizándose las escalas aplicables al Acuerdo Energético de Caracas, que oscilan entre 15.00 y 30.00 usd. Cuba reexporta de 40.000 a 50.000 m3 y produce 80.000 m3, sine qua non, para el consumo total que es de 120.000 m3. En el 2007, se firmó un acuerdo ad hoc, para desarrollar una serie de proyectos de producción que involucraban níquel, electricidad y arroz, incluyendo la construcción de un cable de fibra óptica bajo el agua. A mediados del 2015, la ayuda preferencial se redujo notablemente debido al decrecimiento de los precios del petróleo, agravada por la situación actual de Venezuela. De facto, al realizar un balance del convenio, han sido significativos los beneficios, pero la crisis económica, menguó el intercambio bilateral. Para tener solo una idea, nuestro país importó 105.000 barriles diarios de petróleo hasta el 2017. Desde el 2016 hubo una reducción a más de la mitad en la producción de refino por la disminución a un tercio del envío de crudo. La balanza comercial bilateral, aunque deficitaria, permitió ipso facto la entrada de renglones, que en otros mercados son costosos por el bloqueo norteamericano y los fletes, redundando los $ 31559226.00 CUP, de ellos $ 9997744.00 Cup por exportaciones y $ 26697296.00 Cup por importaciones, para un déficit comercial total de $ -16699552.00 Cup entre 2012 y 2019. A finales del primer trimestre de 2020, Cuba debía a Venezuela 11.7 millardos de dólares. La estructura de las exportaciones cubanas está compuesta por servicios médicos, medicamentos, máquinas, libros, instrumentos y aparatos de cirugía, odontología, asesoría para la industria azucarera, azúcar, prestación de servicios que estén al alcance de la isla para apoyar el desarrollo económico social de esa nación. La estructura de las importaciones desde Venezuela abarca: aceites crudos de petróleo, herbicidas, inhibidores de germinación y reguladores del crecimiento, fierro de construcción estructurado, caucho con negro de humo o sílice, alambrón de sección circular con diámetro inferior a 14 mm, entre otros. El pasado mes de julio 24 269 barriles diarios de crudo y gas condensado fueron enviados a Cuba, cifra que representa el 8.4% de las exportaciones de la nación sureña, y convierte a la Isla en el cuarto destino más importante del petróleo venezolano. El sector con mayor participación dentro de las importaciones totales fueron el de productos químicos, material eléctrico, manufacturas diversas, papel y cartón, material de transporte, metales comunes y sus manufacturas. Los más de 21000 paramédicos y técnicos cubanos en otros sectores, perciben remuneraciones en CUP, CUC y bolívares y se distribuyen en varias misiones. El gobierno de Venezuela le concedió a Cuba 18.000 millones de dólares en préstamos, inversiones y donaciones por causa mayor o fuerza fortuita, del 2008 a 2011, manteniéndose sine die. La informatización de la sociedad mejoró con la conexión a Internet a través de satélites venezolanos.  La tensa situación económica en el país suramericano, entre otros factores, ha incidido en la agudización del estancamiento económico en Cuba, con un crecimiento promedio del PIB en los últimos tres años de 1,3 % como promedio ―2017 (1,8 %), 2018 (2,3%), 2019 (- 0,1 %) ―. Un cambio democrático opositor provocará que instituciones culturales, comerciales, educativas y de producción sean afectadas por los continuos apagones, y los donativos, derogados. Los pacientes venezolanos, 72000 en los últimos 18 años, con padecimientos cardiovasculares, oncológicos, traumatológicos, oftalmológicos y de pediatría, no gozarían de tratamientos médicos en Cuba. Regresaríamos al reducido ancho de banda, que los satélites estadounidenses nos permiten, por el embargo. Cuba dejaría de importar el 29 % del petróleo venezolano, del total a consumir en el país y de percibir ingresos por la reexportación. Las oportunidades de compras en Venezuela, proveen transacciones que las prohibiciones norteamericanas obstaculizan, y obligarían al estado a reorientar este segmento del comercio exterior hacia el mercado mundial, con una erogación mayor de divisas por fletes. La escasez de mercancías apacentará la latente insatisfacción de las necesidades de los cubanos, provocando descontentos en la población.
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