Volver a Notas de Clases Taller Literario “José Martí”

Clase No. 41

 Ciudad de Bayamo.M.N. Granma.

 

Clase No 41. Sábado 10-12-16. /// La visibilidad y el ritmo del discurso. El narrador. Matices que conforman un estilo, un suceso. Característica de un suceso que propicia utilizar un tipo de narrador. ¿Cómo debe narrarse un suceso? Buscar formas que utiliza un narrador para contar una historia. Cada historia genera una manera de contar, los matices que utiliza el narrador para contar. El escritor de forma instuitiva logra hilvanar los textos, con la experiencia y habilidad en la lectura. La historia va dando la forma de hilvanar el discurso narrativo, la visibilidad, la utilización de metáforas, la transformación de un concepto en una imagen que lo representa. No hay nada que pueda impactar, que la realidad. Se construye el texto a través de palabras e imágenes y es necesario utilizar metáforas que nos acerca y nos representan la realidad. Según Ortega, la metáfora es la bomba mortal más útil para acercarnos al concepto. Una comparación observada y elíptica que no tiene verbo. Esa metáfora hay que construirla en la mente y nos da una esencia, una abstracción. Nos movemos de la imagen a la palabra y viceversa. Cuando se lee un texto se representa la imagen de la palabra escrita, por eso hay que ser claro en la descripción. Representarse en la mente lo que se dice. Si el escritor entiende que la historia es ante todo una historia y que el método es narrar un sueño vivido es lógico que se interese por la técnica. Para construir una historia no enajenante de la realidad, pero que saque al lector del espacio en que vive, que atrapa, esto se logra con una adecuada técnica narrativa. El escritor enumera un grupo de elementos que tiene que ver con la falsedad y deja de enumerar imágenes con acciones. El escritor tiene que lograr lo más intensamente posible que esa historia logre representar en el lector la realidad vivida, no la realidad contada a través de conceptos. El autor debe visualizar a través de instantáneas en forma de imágenes, las escenas y recrearlas a través de nuestro intelecto, que se nutre de películas, otras historias leídas, etc. La imagen (foto) sirve para construir historias y dentro del acto de construcción narrativa debe describirse esa imagen o instantáneas con las historias vividas. El ritmo del discurso en prosa es más abierto que en un poema. El ritmo se amolda a lo que se cuenta, si está descompensado al lector le entrará somnolencia. Factores del ritmo: La longitud de las frases. Frases cortas: la vida es más acelerada, queremos saber más rápido lo que pasa. Una persecución se ajusta a frases u oraciones cortas. Si lo que se está contando es la descripción de un paisaje, se adapta mejor frases largas y combinar ambas (largas y cortas), párrafos largos y cortos con en las sinfonías, tramos cortos y largos. La combinación de ambas le da movilidad al texto. La subordinación o coordinación de las oraciones. Coordinación ni. Ejemplo del ritmo: “El avión de la bella durmiente” Libro “Doce cuentos peregrinos” de Gabriel García Márquez, exquisito en melodías, frases largas y coordinadas: y, y. Introduce a menudo frases  cortas: “… fue un viaje intenso…” frases coordinadas: “…siempre he creído que no hay nada…” El ritmo tiene que ver que la historia y el estilo, se utilizan técnicas de formas intuitivas, pero con habilidad para evitar la monotonía y la dispersión, que vienen dada por la forma en que se cuenta la historia, con excesivas frases largas. La dispersión tiene que ver con la descripción de cosas que no son importantes y que se alejan del verdadero tema central. García Márquez habla de la muchacha sin salirse de la historia. No describe el sobrecargo porque la historia se dispersa y crea monotonía.

_____________________________________________________________________________________________________________________________

Regresar a la página principal